Tamaño de los equipos de trabajo

Tamaño de los equipos:

Para este grupo (aproximadamente 30 alumnos), se formarán grupos o equipos que permitan tanto la colaboración efectiva como la participación individual, favoreciendo un ambiente donde cada alumno pueda contribuir y aprender. En la práctica, la Gestión de proyectos cuenta con herramientas como la matriz RACI (consulta la sección «entradas» de ésta página para identificar y conocer el contenido, así como del procedimiento propuesto que se empleará en el desarrollo de la Gestión del Proyecto grupal).

Serán equipos de 4 alumnos (8 equipos en total): permitiendo que cada estudiante asuma un rol específico en el proyecto (líder, coordinador de recursos, encargado de riesgos, integrador del avance y reportes), lo que facilitará la colaboración entre un mínimo de personas. También permite que el instructor pueda supervisar y dar retroalimentación a cada equipo de manera más eficiente.

La división de roles se puede extender a más funciones (como comunicación y documentación). Para no dejar equipos pequeños, en estos casos, se podría hacer una excepción y permitir que uno de los equipos tenga más integrantes o rotar a los estudiantes.

Secuencia de trabajo en el curso:

1. División por fases de proyecto: El semestre estará dividido en las etapas específicas del proyecto (inicio, planificación, ejecución y cierre), donde cada equipo presentará sus avances y aplicará los conceptos de cada etapa en su propio proyecto. Esto asegura que el aprendizaje sea progresivo y aplica conceptos en contextos reales.

2. Rotación de roles: Resultará valioso que cada cierto tiempo se haga la rotación de los roles dentro de los equipos, esto para que todos los estudiantes experimenten diferentes responsabilidades, fomentando una comprensión integral de la gestión del proyecto.

3. Evaluaciones: Las evaluaciones parciales (retroalimentación de avance) permitirá guiar a los estudiantes, y más adelante se hará una presentación final en la que cada equipo muestre su proyecto y reciba comentarios de los compañeros y del instructor, fortaleciendo el aprendizaje colaborativo y la comunicación.

Esta estructura permite un balance entre el aprendizaje teórico y la aplicación práctica, además de promover habilidades de liderazgo, comunicación y colaboración en el contexto de la gestión de proyectos.